2 de diciembre de 2021

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La Ventana desde la que se mira a la «Puerta de oro»

Su brillo y colorido logra captar la atención de quien transita sobre la avenida Circunvalar y llega hasta la rotonda que la une con la Vía 40. Lo que se puede observar a través de las fotografías o vídeos en redes sociales no es nada comparado con lo que se siente al estar en frente de la Ventana al Mundo, un monumento que fue donado por la empresa privada Tecnoglass hace poco menos de tres años, a la ciudad de Barranquilla.

A pesar de que ha pasado el tiempo, todavía la experiencia al rededor del monumento, y el solo hecho de observarlo, sigue siendo atractiva para nativos y turistas que llegan por centenares cada día para verlo y, claro, para tomarse una foto frente a él.

Adentrarse en «La ventana al mundo» es experimentar el primer monumento temático en el Caribe colombiano, pues en la parte inferior y en vidrio estampado, se cuenta la historia de La Puerta de Oro de Colombia, donde se destacan los primeros episodios del país: el primer barco, el primer avión, el primer periódico, la primera emisora, los primeros emigrantes, las primeras industrias, entre otros.

Las distintas tonalidades de azul, verde, amarillo y rojo, son protagonistas en el imponente monumento que se eleva 47 metros frente al mar y que a diario reúne a cientos de turistas que llegan ansiosos por conocer el que ha sido considerado el “nuevo ícono” de la ciudad.

Ventana al ‘rebusque’

Si algo caracteriza al barranquillero es el empuje y las ganas de salir adelante. Y la Ventana, ha sido espacio para albergar a aquellos quienes viven del día a día. Alrededor de 35 vendedores ambulantes que en algunas ocasiones hasta hacen las veces de guías turísticos, son los encargados de ponerle alegría y sabor a este espacio.

Llaveros, destapadores metálicos o pequeñas réplicas de esta estructura, son las preferidas de los visitantes que buscan a través de estas artesanías, llevar consigo una parte del calor humano del Caribe y ser voceros de lo que aquí se puede experimentar.

Por el uso del tapabocas las sonrisas se convirtieron en miradas amables. Y es de esta forma que Iveth Medina, una barranquillera de 58 años y que se gana la vida hace tres vendiendo sus productos de sol a sol en la Ventana al Mundo, que recibe a quienes llegan hasta este lugar en busca de su fotografía para el recuerdo.

Mientras acomoda sus productos en la bandeja de exhibición, esta mujer de tez trigueña explica que este espacio llegó para embellecer más la ciudad, hacerla más atractiva para el turismo y desde luego, para ser también una fuente de empleo.

“El monumento nunca queda solo, siempre está la gente llegando y saliendo. De vendedores hay casi 35 en temporada normal, pero ya en la época decembrina se reúnen casi 200, todo el mundo busca la manera de rebuscarse”, expresa Iveth mientras observa que vienen llegando un grupo grande de turistas.

‘Ventana al turismo’

Este importante monumento es considerado el más alto de Colombia tras superar al Cristo de Bucaramanga, pues tiene 47 metros de altura y soporta regímenes de viento superiores a 200 kilómetros por hora.

Alrededor de 125 toneladas de acero galvanizado, 20 toneladas de aluminio, 80 toneladas de vidrio, 25 toneladas de silicona, empaques y tornillos, conforman esta importante obra que fue inaugurada el 10 de agosto de 2018.

Mientras intenta lograr la fotografía perfecta, Yorley Isamar García, una joven valduparense de 27 años relata entre risas que el plan de viaje a Barranquilla se le materializó nueve meses después y dar una vuelta por esta importante obra no se podía aplazar.

“Siempre he visto en redes que todo el mundo que viene a Barranquilla, tiene fotos en la Ventana al Mundo y yo no iba a ser la excepción. Es demasiado hermosa y el paisaje en vivo y en directo es impresionante”, expresa la turista mientras su mirada se eleva hacia el final de la estructura.

Hoy por hoy la Ventana al Mundo se ha convertido en un referente turístico de ‘La Arenosa’, y es un paso obligado para quien frecuenta estas alegres tierras, así lo indica la familia

Villabona Antonini, quienes, desde la ciudad de Bucaramanga, viajaron hasta la capital del Atlántico a conocer más de lo que por fotos se habían antojado.

“Esto que hizo la empresa barranquillera es darle un impacto social y urbanístico alto a la ciudad, por redes sociales habíamos visto mucho y decidimos venir a visitar y sobre todo a conocer”, expresa Erick Villabona, indicando además que la alegría que transmiten los costeños es mucha, al igual que la atención y hospitalidad.

Vendedores de llaveros, replicas y accesorios relativos a la Ventana, pululan en el lugar.

Historia del monumento

En tan sólo cinco meses, 300 personas levantaron esta estructura, diseñada por la arquitecta barranquillera Diana Escorcia, que entre otras cosas es egresada de la Universidad Autónoma del Caribe, y quien ganó el concurso de arte urbano que se dio en redes sociales por la empresa Tecnoglass y su líder Christian Daes.

Todos quieren inmortalizar el momento con una foto en la Ventana al Mundo.

Alrededor de 125 toneladas de acero galvanizado, 20 toneladas de aluminio, 80 toneladas de vidrio, 25 toneladas de silicona, empaques y tornillos, conforman esta importante obra que fue inaugurada el 10 de agosto de 2018.

La Ventana al Mundo se ha convertido en el hito más emblemático de la ciudad. No fue pensado como una simple ventana o una ventana común, sino como una que mostrará la historia de La Puerta de Oro a través de una galería al aire libre y que además refleja el desarrollo y el potencial de una ciudad en constante crecimiento. Esta obra no es más que la representación de la creatividad y el talento de Barranquilla.

  • Reportaje escrito por Valentina Vergara, Natalia Montes, Daniela García y Gabriela De la Vega, Estudiantes de la asignatura de Reportaje del programa de Comunicación Social – Periodismo de la Universidad Autónoma del Caribe

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