24 de mayo de 2026

El fenómeno De la Espriella sacude la recta final: empate técnico con Cepeda y ventaja en segunda vuelta, según el CNC

ANUAR SAAD / HORA EN PUNTO 🔴

A una semana de que Colombia entre en silencio electoral, la campaña presidencial dio un vuelco que pocos anticipaban hace apenas dos meses. La última encuesta del Centro Nacional de Consultoría (CNC), divulgada este domingo por la revista Semana y otros medios nacionales, confirmó lo que ya comenzaba a sentirse en plazas, redes sociales y debates: el abogado y candidato Abelardo De la Espriella dejó de ser un fenómeno marginal para convertirse en el gran protagonista de la contienda presidencial.

La fotografía electoral que deja el CNC es demoledora para el establecimiento político tradicional. Iván Cepeda continúa encabezando la intención de voto, pero ya no con la comodidad de hace semanas. Ahora aparece prácticamente empatado con De la Espriella en un escenario de primera vuelta que, según analistas, entró oficialmente en territorio de incertidumbre.

Pero el dato que más ruido político produjo durante la jornada no fue únicamente el empate técnico. Fue otro: en una eventual segunda vuelta, De la Espriella derrotaría a Cepeda, consolidando el crecimiento más acelerado de toda la campaña presidencial de 2026.

Del tercer lugar al centro del tablero

Hace apenas semanas, el escenario parecía mucho más estable. Cepeda dominaba cómodamente los sondeos y la disputa por el segundo lugar se concentraba entre la derecha tradicional y sectores de centro. Sin embargo, la irrupción de De la Espriella terminó alterando completamente el mapa político.

La encuesta del CNC evidencia que el candidato conservador no solo absorbió buena parte del voto inconforme y de derecha, sino que además logró crecer en segmentos urbanos, jóvenes y ciudadanos desencantados con la política tradicional. El resultado es contundente: Paloma Valencia quedó rezagada y el país entró en una polarización directa entre Cepeda y De la Espriella.

En los comandos de campaña ya hablan de “la remontada más rápida” de este ciclo electoral.

La narrativa también cambió. Mientras Cepeda sigue defendiendo la continuidad de sectores progresistas y del proyecto político asociado al petrismo, De la Espriella se consolidó como el candidato del discurso duro, antisistema y de confrontación frontal contra el actual modelo de gobierno.

El voto del miedo y el voto castigo

En barrios populares, en sectores empresariales y en amplios grupos de votantes independientes comenzó a crecer una sensación de agotamiento político que terminó beneficiando al abogado barranquillero.

Su discurso de autoridad, reducción del tamaño del Estado, seguridad y confrontación directa con la izquierda empezó a conectar con ciudadanos que, aunque no necesariamente se identificaban con él hace meses, hoy lo ven como la única opción capaz de derrotar a Cepeda en segunda vuelta.

Ahí está la clave de esta elección.

La encuesta del CNC deja ver un fenómeno político que preocupa seriamente al petrismo: el “voto útil” antiizquierda comenzó a concentrarse alrededor de De la Espriella.

Y eso explica por qué el candidato pasó de ser considerado un outsider polémico a convertirse en la principal amenaza electoral para la izquierda colombiana.

Una campaña que explotó en redes y plazas

El crecimiento del candidato también se explica por una estrategia agresiva de comunicación digital y presencia territorial.

Mientras otros aspirantes apostaron por campañas tradicionales, De la Espriella convirtió cada intervención en una batalla mediática. Videos virales, discursos incendiarios y confrontaciones permanentes le dieron visibilidad en un electorado profundamente emocional y polarizado.

Incluso plataformas de análisis político y mercados de apuestas electorales ya habían comenzado a detectar el fenómeno semanas atrás.

Lo que antes parecía una candidatura testimonial terminó transformándose en una maquinaria electoral que hoy le respira literalmente en la nuca a Cepeda.

La elección más abierta de los últimos años

La encuesta del CNC aparece además como el último gran termómetro antes de la veda electoral. Y el mensaje es claro: Colombia llega a la elección presidencial más abierta, polarizada e impredecible de los últimos tiempos.

Cepeda conserva el liderazgo, pero ya no transmite sensación de invencibilidad.

De la Espriella, en cambio, llega impulsado por el crecimiento, por el entusiasmo de sus bases y por una narrativa de ascenso que suele convertirse en combustible político en la recta final.

La pregunta ahora no es si habrá segunda vuelta.

La verdadera pregunta es quién llegará con el impulso emocional suficiente para ganar la Presidencia de

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