La cantante colombiana Shakira, quien se quejaba en uno de sus grandes éxitos de tener «la prensa en la puerta y la deuda en Hacienda», ha quedado exonerada del fraude fiscal que según Hacienda cometió en 2011. La Audiencia Nacional ha anulado la resolución de julio de 2021 del Tribunal Económico Administrativo Central que consideró que había defraudado en ese ejercicio tanto en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Física (IRPF) como en el Impuesto sobre el Patrimonio (IP).
El tribunal ha estimado el recurso de la artista y ha declarado que no puede considerarse que fuera residente fiscal en España en esas fechas, ya que pasó más de la mitad del año fuera de nuestro país y no tenía los vínculos laborales o familiares que recoge la ley.
«Al no tener domicilio fiscal en España, es obvio que las liquidaciones que nos ocupan y las consiguientes sanciones son contrarias a Derecho, porque parte de la idea de que la recurrente tenía en el ejercicio 2011 su domicilio fiscal en España, y ello no ha quedado acreditado», afirma la Sala de lo Contencioso-Administrativo.
La consecuencia es que Hacienda tendrá que devolver a Shakira las cantidades ingresadas a consecuencia de este procedimiento: 55 millones de euros. Una vez sumados los intereses de demora y las costas, la cifra superará los 70 millones, según sus abogados.
La cantante ha reaccionado este lunes tras conocer la decisión del tribunal. «Después de más de ocho años soportando un señalamiento público brutal, campañas orquestadas para destruir mi reputación y noches enteras sin dormir que terminaron afectando a mi salud y al bienestar de mi familia, por fin la Audiencia Nacional ha puesto las cosas en su sitio. Nunca hubo fraude, y la propia Administración nunca pudo demostrar lo contrario, sencillamente, porque no era cierto», ha declarado.
Shakira ha lamentado que, aun así, durante casi una década se le haya «tratado como culpable». «Se ha filtrado, distorsionado y amplificado cada paso del proceso, y se ha utilizado mi nombre y mi figura pública para enviar un mensaje amenazante al resto de contribuyentes», ha denunciado.
«Hoy esa narrativa cae, y lo hace con la fuerza de una sentencia. Mi mayor deseo es que este fallo sienta un precedente para Hacienda y sirva a los miles de ciudadanos anónimos que cada día son abusados y aplastados por un sistema que presume su culpabilidad y los obliga a demostrar su inocencia desde la ruina económica y emocional. A ellos va dedicada esta victoria», ha apuntado.
Residencia en España
En 2011, Shakira se encontraba de gira por todo el mundo, con 120 conciertos en 37 países distintos. No tenía en España casa, ni hijos, ni tuvo su sede empresarial en este país, según ha explicado su equipo legal, pero aún así Hacienda le obligó a pagar por todas las ganancias de dicha gira sin tener en cuenta sus gastos, lo que le generó grandes pérdidas.
En su sentencia, la Sala Cuarta de lo Contencioso-Administrativo resalta que la propia Administración no ha sido capaz de argumentar la permanencia de la cantante durante 183 días en territorio nacional, que es el tiempo legal exigido para generar obligaciones tributarias. Como mucho, dicen, su estancia llega a 163 días entre jornadas certificadas y presuntas.
«Tampoco se acredita que radique en España el núcleo principal o la base de sus actividades o intereses económicos, de forma directa o indirecta. Bien al contrario, el entramado empresarial que se atribuye a la actora radica fuera del territorio nacional, así como el desarrollo mayoritario de su actividad económica», reza la sentencia sobre otro de los criterios legales que podrían llevar a considerarla residente fiscal.
Finalmente, tampoco se daba en 2011 una conexión familiar suficiente. «No existía vinculo conyugal con un residente en España ni existían en ese año hijos menores de la recurrente residentes en España», dice el tribunal.
Hacienda sostenía que existía «una relación sentimental con un residente español», en referencia a la que mantenía con el futbolista Gerard Piqué. Los magistrados responden que eso «no puede equipararse legalmente a un vínculo conyugal», que es lo que requiere la ley.
En el proceso Hacienda retuvo de forma indebida 60 millones de euros, correspondientes a las cantidades no ingresadas por Shakira y a las sanciones que ello llevaba aparejado. Al calificarlas de muy graves, la Agencia Tributaria reclamó el 125% de la cantidad que consideraba defraudada en el IRPF y el IP. Ahora la Administración debe reintegrar los fondos.
Además la Audiencia Nacional ha acordado condenar en costas a la AEAT, una decisión que se adopta en los casos más claros, cuando se produce una desestimación completa de los argumentos esgrimidos por Hacienda. La decisión aún puede recurrirse ante el Tribunal Supremo.
La artista y su equipo legal se muestran «muy satisfechos» con la decisión de la Audiencia Nacional. La vía administrativa ha sido el camino a través del cual Shakira ha confiado en poder demostrar su inocencia. A principios de 2023, la cantante se mudó a Miami con sus hijos, donde tiene su residencia fiscal.
El pleito ahora resuelto -a expensas del posible recurso al Supremo– no ha sido el único de Shakira con Hacienda, ni el más grave. En 2023, la cantante alcanzó un pacto con la Fiscalía, que le acusaba de delitos fiscales en el IRPF y el IP en los ejercicios de 2012 a 2014. Aceptó seis condenas de seis meses de prisión, que fueron sustituidas por multas, además de otra multa de 7,3 millones. A eso se sumó otra causa penal respecto al ejercicio de 2018, que finalmente fue archivada y derivada al ámbito administrativo.
*Tomado de El Mundo de España
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