16 de junio de 2021

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Ni la Gorda de Botero se salvó de los vándalos

La reconocida escultura de la Gorda de Botero, que permanece en el parque San Pío de Bucaramanga, fue pintada.

El daño de obra, una mujer de pie y desnuda, del artista antioqueño Fernando Botero, se produjo por parte de desconocidos que la pintaron con los colores rojo, verde y amarillo.

El hecho ha ocasionado rechazo de los habitantes en la ciudad.

“Eso es no respetar el arte. Ni se respeta el arte, ni el urbanismo. Es diferente que fuera la estatua de alguien, pero en este caso es una obra de arte que nada tiene que ver con el símbolo de una persona que representa un pensamiento político”, dijo Álvaro Contreras, un habitante de Bucaramanga.

“Muy mal que vandalicen la escultura, que culpa tiene la gorda que siempre resulta pintada sin motivo alguno”, expresó otro habitante de la ciudad.

La escultura de la Gorda ya había sido víctima de vandalismo, en el año 2017 cuando en medio de una manifestación de estudiantes de la UIS apareció con las uñas pintadas de rojo. La restauración en esa época costo $22 millones de pesos.

La escultura lleva instalada en el parque San Pío de Bucaramanga 11 años, época en la que su compra fue cuestionada pues el valor alcanzó los $3.000 millones

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