5 de septiembre de 2026

La última noche de «Bendito Menor» : del desafío en las redes al silencio de Los Olivos

ANUAR SAAD

Durante meses se burló de quienes lo buscaban. Aparecía en videos, recorría las calles de La Guajira en motocicleta, posaba junto a su pareja y hablaba ante una cámara con la tranquilidad de quien parecía sentirse intocable. Mientras las autoridades ofrecían millones de pesos por información que permitiera encontrarlo, Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’ o ‘Comando Menor’, convirtió su propia persecución en una especie de vitrina pública.

La noche del jueves esa historia llegó a su último capítulo, según versiones extraoficiales que daban cuenta del hecho y la posterior confirmación en la mañana de este viernes del operativo que dio de baja al prófugo delincuente, por parte del presidente Abelardo de la Espriella.

En efecto, el presidente Abelardo De La Espriella confirmó este jueves la muerte de Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’ o ‘Nain’, durante un operativo de la Policía Nacional en el barrio Los Olivos, en Riohacha, La Guajira. El mandatario señaló que el procedimiento representa un golpe contra las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), estructura de la que Pérez Toncel era señalado como uno de sus principales cabecillas y jefe del frente Javier Cáceres.

En el operativo también murieron Rosa Angélica Tarazona, alias ‘La Bebesita’, pareja de ‘Bendito Menor’, y dos de sus escoltas. Pérez Toncel, de aproximadamente 26 años, era considerado un objetivo de alto valor por las autoridades y por información que permitiera su ubicación se ofrecía una recompensa de hasta 500 millones de pesos.

La operación para localizarlo contó con participación de unidades especializadas de la Policía y capacidades de inteligencia y tecnología, con apoyo de Estados Unidos.

Y fue el fin de la historia delictiva para Bendito Menor: ya no hubo videos. No hubo mensajes desafiantes. No hubo otra aparición en una carretera de La Guajira: hubo disparos.

Y en una vivienda del barrio Los Olivos, en Riohacha, habría caído uno de los hombres que durante meses había conseguido escabullirse del cerco de las autoridades.

La operación, según informaciones filtradas a medios, se ejecutó en la madrugada de este viernes 4 de septiembre, en un sector cercano al aeropuerto Almirante Padilla. Allí, según las primeras versiones conocidas por medios nacionales, se encontraba Pérez Toncel junto a su pareja sentimental, Rosa Angélica Tarazona, conocida como ‘La Bebecita’, y dos hombres que cumplirían funciones de escoltas.

Los cuatro murieron durante el procedimiento..

Lo paradójico es que el hombre que terminó convertido en uno de los objetivos criminales más buscados del Caribe llevaba meses haciendo exactamente lo contrario de lo que haría alguien que pretende desaparecer: en vez de ocultarse, se mostraba.

En julio, cuando la Selección Colombia había provocado una nueva celebración en las calles después de su partido del Mundial, apareció nuevamente en una caravana de motocicletas por Riohacha. Vestía la camiseta de Colombia y viajaba acompañado por ‘La Bebecita’. El video se propagó rápidamente por las redes sociales y volvió a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿cómo podía uno de los hombres más buscados del Caribe movilizarse públicamente sin ser detenido?

Las redes se habían convertido en parte de su personaje.

Allí aparecía junto a ‘La Bebecita’, exhibía momentos de su vida y lanzaba mensajes que parecían hechos para provocar a la Fuerza Pública. En abril incluso reapareció en un video en el que se burlaba de la recompensa que pesaba sobre él y aseguraba que seguía moviéndose con tranquilidad por La Guajira.

Era una forma de desafío, pero también una demostración de poder.

Porque detrás de ese personaje de redes estaba un hombre al que las autoridades señalaban como uno de los principales cabecillas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, ACSN, organización conocida anteriormente como Los Pachenca.

Según los expedientes y reportes de las autoridades, su ascenso dentro de la estructura comenzó en 2019, cuando habría ingresado como sicario de alias ‘Pinocho’. Con el tiempo pasó a ocupar posiciones de mayor responsabilidad dentro del componente armado y terminó asociado al frente ‘Javier Cáceres’. Para las autoridades, su nombre quedó relacionado con narcotráfico, extorsión, homicidios, reclutamiento y control territorial en zonas de La Guajira, Magdalena y Cesar.

Pero hubo un episodio que terminó aumentando la presión sobre él.

En enero de 2026, cinco personas fueron asesinadas en Maicao. El Ministerio de Defensa señaló a ‘Bendito Menor’ como principal sospechoso y elevó la recompensa por información que permitiera encontrarlo. Las ACSN negaron responsabilidad en ese crimen, pero desde entonces el nombre de Pérez Toncel quedó instalado entre los objetivos prioritarios de la ofensiva estatal.

La persecución tuvo varios capítulos.

En enero, un bombardeo contra un campamento de las ACSN en zona rural de Dibulla generó inicialmente versiones sobre la posible muerte de ‘Bendito Menor’ y ‘La Bebecita’. Después el Ejército aclaró que ambos habían logrado escapar.

Volvió a aparecer.

Después vino febrero, cuando reapareció en redes con mensajes en los que hablaba incluso de paz. Y más tarde llegaron los videos de abril y julio, cada uno con el mismo mensaje de fondo: seguía libre.

En agosto volvió a ser noticia por un episodio todavía más personal: un video difundido en redes mostró el momento en que le habría pedido matrimonio a ‘La Bebecita’. La pareja, que había construido una presencia pública alrededor de su relación, parecía vivir ajena al cerco que se cerraba sobre ellos. Hasta esta semana.

Desde finales de agosto, según los reportes conocidos, las autoridades intensificaron la operación para ubicarlo. En ella participaron unidades de la Dijín y organismos de inteligencia, con apoyo tecnológico estadounidense, mientras comandos especiales se desplegaban en Riohacha. Entonces llegó el silencio.

Según versiones divulgadas después del operativo, durante varios días las autoridades no habrían detectado actividad en las comunicaciones que venían siguiendo a Pérez Toncel. Ese silencio terminó convirtiéndose en una pista.

La madrugada hizo el resto.

Los hombres que durante meses habían buscado a ‘Bendito Menor’ llegaron hasta la vivienda de Los Olivos. La operación fue sorpresiva. De acuerdo con las versiones conocidas por medios que estuvieron siguiendo el procedimiento, los ocupantes fueron sorprendidos mientras dormían y se produjo un intercambio de disparos.

Cuando terminó la operación, el personaje que tantas veces había aparecido en las pantallas de los teléfonos ya no estaba para responder.Tampoco ‘La Bebecita’, su pareja con quien solía fotografiarse y grabar videos burlándose de las autoridades.

Los cuerpos fueron trasladados al Batallón de Infantería Mecanizada N.° 6 Cartagena, mientras las autoridades avanzaban en los procedimientos para establecer plenamente las identidades y reconstruir las circunstancias del operativo.

La escena contrasta con aquella otra que durante meses se había repetido en las redes: ‘Bendito Menor’ sobre una motocicleta, acompañado por su pareja, atravesando las calles de La Guajira mientras miles de personas lo veían desde sus teléfonos.

Parecía intocable. Hasta que dejó de aparecer.

La historia de Naín Pérez Toncel queda ahora frente a una paradoja: un hombre que convirtió su persecución en espectáculo terminó siendo localizado precisamente después de una larga exposición pública.

Su última publicación ya no fue un video.

Fue un operativo.

Y esta vez, en Los Olivos, no hubo una cámara que pudiera contarle al mundo cómo logró escapar

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