Desde Dubái, donde participaba en una feria ganadera, el presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), José Félix Lafaurie, confirmó en entrevista con Néstor Morales en Mañanas Blu su renuncia al Centro Democrático, partido fundado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez. La decisión, compartida con su esposa, la senadora María Fernanda Cabal, representa una fractura visible dentro de la derecha colombiana, justo cuando el uribismo enfrenta tensiones internas sobre su rumbo político.
En la conversación, Lafaurie explicó que su salida del partido busca “abrirse un espacio distinto sin hacerle daño al Centro Democrático”. Según él, “la carta con 32 puntos que enviamos fue un ejercicio serio de reflexión, no una acción para perjudicar a nadie”. Aclaró además que la filtración del documento, ocurrida antes de la convención partidista, “no vino de nosotros”.
El dirigente aseguró que tanto él como Cabal pretendían mantener una transición “en buenos términos”, pero reconoció que la convivencia dentro del partido se volvió insostenible. “No encontramos espacio y pedimos escindir una parte del partido para trabajar en coherencia con nuestras ideas”, dijo.
“Creo que Iván Cepeda sería mejor presidente que Petro”
Una de las declaraciones más comentadas de la entrevista fue su inesperada valoración del senador del Pacto Histórico, Iván Cepeda, a quien describió como “un hombre ponderado, reflexivo y con convicciones firmes”. Consultado sobre si creía que Cepeda haría un mejor gobierno que el actual presidente Gustavo Petro, Lafaurie respondió sin titubeos: “Sí, por ejemplo. Creo que sería mejor presidente que Petro, y lo digo con franqueza”.
El líder gremial argumentó que, pese a sus profundas diferencias ideológicas, reconocía en Cepeda “una visión de Estado coherente con lo que ha pensado siempre”. Aclaró, sin embargo, que eso no implica ningún acercamiento político con la izquierda: “Él cree en el Estado, yo creo en la iniciativa privada. Tenemos visiones distintas, pero se puede reconocer el talante personal y el respeto por las formas”.
Sus palabras causaron revuelo dentro del espectro político, no solo por venir de un representante histórico del uribismo, sino también por resaltar el contraste con su relación actual con el presidente Petro. “Cepeda, frente al tema del secuestro, fue claro y responsable en las mesas de conversación. No fueron discusiones fáciles, pero hubo respeto”, recordó, en alusión a su papel como negociador en los diálogos de paz con el ELN.
Ruptura con el Centro Democrático
Lafaurie también aprovechó la entrevista para exponer las irregularidades en el proceso interno del Centro Democrático que llevaron a la candidatura presidencial de Paloma Valencia. Según dijo, presentó seis derechos de petición y dos insistencias para obtener acceso a la información de la encuesta partidaria. “No he hecho nada a la loca. Si el partido me demuestra que estoy equivocado, lo reconoceré públicamente”, afirmó.
El dirigente acusó al partido de falta de transparencia en la elección interna, señalando que los resultados del “colegio electoral” —la base militante con derecho a voto— no correspondían a los informes oficiales. “Repetimos el ejercicio preguntando a los militantes si participaron y los datos no cuadraban. Eso es un hecho fáctico”, insistió.
Lafaurie confirmó que no ha hablado con Uribe desde mediados de noviembre, pese a haber mantenido una “relación fluida” durante años. “Le hice serias advertencias sobre lo que podía pasar en el proceso de selección y no se atendieron”, puntualizó, al tiempo que descartó cualquier “regaño” al expresidente.
El futuro político de Lafaurie y Cabal
Aunque reiteró que seguirán acompañando a Paloma Valencia “en la consulta del partido”, Lafaurie adelantó que, tras las elecciones de marzo y mayo, buscarán abrir un nuevo espacio político liderado por María Fernanda Cabal. “Ella dice que no es de extrema derecha sino de extrema coherencia”, comentó.
El gremialista comparó esa posible iniciativa con los movimientos conservadores emergentes en otros países: “Como pasó con Kast en Chile, Abascal en España o Meloni en Italia, líderes que fueron tachados de extremos y luego encontraron eco en la ciudadanía”.
Rechazó, además, las críticas que señalan su protagonismo por encima del de su esposa: “Yo soy fundador del partido y miembro de su dirección nacional. Fui yo quien presentó los derechos de petición y debía dar la cara. María Fernanda hablará en su momento”.
Un reacomodo en la derecha colombiana
El distanciamiento entre Lafaurie, Cabal y el Centro Democrático se produce en un contexto de reconfiguración del liderazgo de derecha en Colombia, tras la pérdida de cohesión del uribismo como bloque electoral. Mientras sectores conservadores buscan nuevas plataformas, el exnegociador con el ELN perfila su papel como vocero de una derecha crítica del Gobierno, pero también autocrítica de su propia casa política.
Con su afirmación sobre Iván Cepeda, Lafaurie no solo sorprendió al reconocer virtudes en un histórico contradictor, sino que abrió un debate sobre la calidad del liderazgo político en Colombia, más allá de las fronteras ideológicas.
“Decir la verdad no ofende a nadie”, concluyó, defendiendo sus declaraciones. “Yo respeto a Cepeda, pero no comparto su modelo. Eso no me impide reconocerlo como un hombre serio y coherente”.
*Con información de Blu Radio

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