ANUAR SAAD / HORA EN PUNTO 🔴
Uno de los procesos judiciales más mediáticos y controversiales en la historia reciente de Colombia llegó a su punto final. Tras más de 15 años y medio de investigaciones, audiencias y giros inesperados, la Corte Suprema de Justicia absolvió a Laura Moreno y Jessy Quintero por la muerte de Luis Andrés Colmenares Escobar, ocurrida la noche del 31 de octubre de 2010 en Bogotá.
La decisión deja un sabor agridulce: no habrá responsables en prisión, pero el alto tribunal fue contundente en señalar que no encontró pruebas suficientes para condenar a las dos mujeres, al tiempo que lanzó fuertes cuestionamientos contra la Fiscalía General de la Nación por las fallas en la investigación.
Una noche que cambió todo
Lo que comenzó como una celebración de Halloween terminó en tragedia. Colmenares, estudiante de la Universidad de los Andes, desapareció tras compartir con amigos. Su cuerpo fue hallado al día siguiente en el caño del parque El Virrey.
Inicialmente, las autoridades manejaron la hipótesis de un accidente o suicidio. Sin embargo, la familia nunca aceptó esa versión. Con el paso de los días, nuevas pericias —incluidas las del experto Máximo Duque— revelaron fracturas en el cráneo y el rostro, lo que alimentó la tesis de un homicidio.
Un proceso lleno de controversias
El caso avanzó en medio de capturas, absoluciones y un escándalo por falsos testigos. En 2011 fueron detenidas Moreno y Quintero, y un año después Carlos Cárdenas, quien posteriormente fue absuelto en 2014.
Ese mismo año, el Tribunal Superior de Bogotá introdujo un elemento clave: sí hubo homicidio, aunque sin poder determinar el autor material.
Más de una década después, la Corte Suprema ratificó la absolución de las dos mujeres, al considerar que la Fiscalía no logró estructurar adecuadamente el caso ni demostrar su responsabilidad.
El magistrado Carlos Solórzano fue crítico al señalar una “valoración errática” de las pruebas y la falta de claridad en la teoría del caso, cuestionando si Moreno era autora o testigo.
La causa de la muerte y la verdad que queda
Según el fallo, la causa de muerte fue asfixia por inmersión, tras aspirar agua del caño. No obstante, el proceso dejó sentado que Colmenares habría sido golpeado antes de morir, lo que mantiene vigente la hipótesis de homicidio.
Para la familia, ese punto es clave.
Jorge Colmenares, hermano de la víctima, aseguró que, aunque no hubo condenas, sienten tranquilidad por haber persistido durante todos estos años:
“Mi hermano fue asesinado… en todos los colombianos quedará esa verdad”.
También lanzó duras críticas contra la Fiscalía, señalando fallas desde el inicio del caso y cambios constantes de fiscales durante el proceso.
Un cierre sin justicia plena
El caso Colmenares cierra en los estrados judiciales, pero no en la memoria colectiva del país. Se trata de una historia que expuso debilidades en el sistema investigativo y que, pese al paso del tiempo, sigue dejando preguntas sin resolver.
Sin culpables, pero con la convicción de una familia que nunca dejó de buscar respuestas, el expediente de Luis Andrés Colmenares se convierte en un símbolo de uno de los capítulos más complejos y debatidos de la justicia colombiana.
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