6 de febrero de 2026

La rectoría en disputa: la Autónoma del Caribe ante una elección decisiva ¿Tito Crissien es el hombre?

Por ANUAR SAAD

La Universidad Autónoma del Caribe vuelve a estar en el centro de una encrucijada histórica. Tras más de una década marcada por crisis financieras, disputas internas y un prolongado proceso de deterioro institucional, la elección del próximo rector —cuyo periodo iniciará en marzo de 2026— se perfila como una de las más determinantes de su historia reciente. No se trata solo de un relevo administrativo, sino de una decisión que podría definir si la institución logra, por fin, salir del largo túnel en el que entró desde 2012.

El Consejo Directivo abrió formalmente la convocatoria para escoger al nuevo rector, en un escenario donde confluyen continuidades cuestionadas, aspiraciones internas y, por primera vez en años, una figura externa de peso nacional que irrumpe con fuerza: el exministro de Ciencia, Tecnología e Innovación y exrector de la Universidad de la Costa, Tito Crissien Borrero.

El peso del pasado y la sombra de la crisis

Desde 2012, la Autónoma del Caribe ha enfrentado una de las etapas más complejas de su existencia. Problemas de gobernabilidad, déficits financieros acumulados, pérdida de prestigio académico y la intervención del Estado marcaron una década de inestabilidad que golpeó la confianza de estudiantes, docentes y egresados, especialmente con los escandalos jidiciales de su exrectora Silvia Gette y el desfalco millonario del que se sindicó a su exrector Ramsés Vargas.

Aunque en los últimos años la universidad ha logrado mantener su operación, las heridas institucionales siguen abiertas y la sensación de fragilidad persiste en la comunidad académica.

En ese contexto, Jorge Senior, actual rector, llega al final de su periodo en marzo de 2026 con la intención de buscar la reelección. Su gestión, aunque valorada por algunos sectores por la continuidad administrativa, también carga con críticas relacionadas con la falta de una recuperación profunda y estructural que permita pasar definitivamente la página de la crisis. Senior no fue capaz de hacer aue la univeridad diera un oaso adelante: sigue anclada con los mimsos oroblemas y mas deudas.

Segun versiones sindicales, a la puja interna se sumaría tambien el secretario general Eduardo Arteta, quien también ha dejado entrever su intención de poner su nombre a consideración. Su aspiración representa la continuidad desde las entrañas de la actual administración, en un ambiente donde una parte de la comunidad universitaria reclama cambios más audaces y una conducción con mayor legitimidad externa.

Tito Crissien: un candidato con peso propio

Es en ese escenario donde aparece con fuerza el nombre de Tito Crissien, una figura ampliamente conocida en el ámbito académico nacional. Exrector de la Universidad de la Costa, institución que logró llevar a la acreditación de alta calidad u oosicionada como de las mejores en el país, y exministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Crissien se presenta como un conocedor profundo del sistema universitario colombiano y de los retos de la educación superior en tiempos de crisis.

Su candidatura no es improvisada. En diálogo con medios regionales, Crissien confirmó que su nombre será postulado ante el Consejo Superior y expresó su disposición de asumir el reto bajo una premisa clara: “cuando un familiar está enfermo hay que ayudarlo”, en alusión directa a la situación de la Autónoma del Caribe

El exministro ha planteado un proyecto denominado “La Universidad que Fuimos, la Universidad que Debemos Ser”, una propuesta de recuperación integral enfocada en tres ejes centrales: estabilidad financiera, orden institucional y reconstrucción de la gobernabilidad universitaria. Entre sus anuncios más llamativos está la decisión de donar su salario como rector para la financiación de becas, un gesto simbólico y político que ha generado eco en distintos sectores académicos.

Tito Crissien, en dialogo con el periodista Jorge Cura, también ha sido enfático en rechazar la idea de convertir a la Autónoma en una universidad estatal, calificando esa posibilidad como “un absurdo”, y defendiendo el carácter privado de la institución como parte esencial de su identidad y autonomía académica

Una decisión que marcará época

La elección del próximo rector no será un simple trámite administrativo. Para la Autónoma del Caribe está en juego algo más profundo: recuperar la confianza, recomponer su prestigio y definir si la institución será capaz de reinventarse tras años de turbulencias.

Entre la continuidad que representa Jorge Senior, la apuesta interna de Eduardo Arteta y la irrupción de un candidato externo con trayectoria probada como Tito Crissien, el Consejo Directivo tendrá en sus manos una decisión que marcará el rumbo de la universidad en la próxima década.

La Autónoma, golpeada pero aún viva, vuelve a enfrentarse a su propia historia. Esta vez, con la esperanza de que la elección de su rector no sea solo un cambio de nombre, sino el inicio real de su recuperación

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