25 de septiembre de 2022

Hora en Punto

No es la noticia: es la forma de contarla

Hombre armado toma rehenes en banco de Beirut para reclamar sus ahorros

Un hombre armado tomó el jueves como rehenes a los empleados de un banco en Beirut para reclamar sus ahorros de más de 200.000 dólares, el último incidente violento en un país asolado por la crisis económica.

La sucursal del Banco Federal, cerca de la concurrida calle Hamra, estaba rodeada por un imponente cordón de seguridad a primera hora de la tarde, constató un periodista de la AFP.

El furioso usuario «entró con una escopeta y materiales inflamables y amenazó a los empleados para que le dieran sus ahorros», dijo una de las fuentes.
Otra fuente dijo que el hombre de 40 años «vertió gasolina, cerró la puerta del banco y mantuvo a los empleados como rehenes».

Según la agencia de noticias libanesa NNA, el hombre «amenazó con prenderse fuego y matar a todos apuntando con su arma a la cabeza del director de la sucursal».

Según NNA, dijo que asaltó el banco porque su padre «fue ingresado en el hospital hace tiempo para una operación y no podía pagarla».

Su hermano Atef al-Sheikh Hussein estaba en el lugar de los hechos.

«Mi hermano tiene 210.000 dólares en el banco y sólo quiere conseguir 5.000 dólares para pagar las facturas del hospital», dijo a los periodistas, añadiendo que se entregaría en cuanto tuviera su dinero.

Según él, su hermano cogió una pistola «del banco y no la llevó consigo». «No importa si va a la cárcel, lo importante es que aliviemos nuestra angustia (financiera)», añadió.

Un video publicado en Internet muestra a dos negociadores exigiendo al atacante -al que llaman Bassam- que libere a dos clientes.

Blandiendo su arma y un cigarrillo, liberó entonces a un rehén, según un corresponsal de la AFP en el lugar de los hechos, mientras decenas de transeúntes y familiares de los rehenes se reunían en el banco.

Desde 2019, Líbano atraviesa una de las peores crisis socioeconómicas de la historia del mundo desde 1850, según el Banco Mundial.

La moneda nacional ha perdido más del 90% de su valor y cerca del 80% de la población se ha sumido en la pobreza, sobre todo debido a las draconianas restricciones bancarias que les impiden acceder libremente a su dinero.

Regularmente se producen incidentes violentos entre empleados bancarios y ahorradores descontentos.

Compartir
Compartir