26 de noviembre de 2022

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Barrio Abajo: el encanto de mi vieja Barranquilla

Sumergirse en sus calles es viajar a la historia de la cultura y tradición de La Arenosa

Por Sandibel Orozco Valencia*

Sentado a las afueras de una barbería ubicada en la carrera 54 con calle 49, a Manuel Salvador McCausland se le pierde la mirada en unos niños que manejan bicicleta por esta popular calle del Barrio Abajo. Recuerda con nostalgia que en su niñez pasaba volando cometa con sus amigos de la cuadra.
Ameniza la charla el particular sonido de la máquina de motilar y así iniciamos un viaje al pasado de la mano de este anciano de 84 años. – Los tiempos han cambiado y el barrio también, ha crecido mucho pero la historia se ha podido conservar. La gran mayoría de las familias que crecieron conmigo, se han mudado y los que quedaron, algunos ya han muerto – aseguró Manuel mientras acomodaba el cuello de su camisa morada.

Dentro de las 79 manzanas que comprenden el Barrio Abajo se puede detallar que la arquitectura de todas sus viviendas es muy similar y gozan de mucho colorido, pues esta zona es la cuna del Carnaval de Barranquilla.
-Cuando mis papás compraron la casa costó 160 pesos y hoy en día la que menos vale no se baja de los 200 millones. Los patios son muy grandes y frescos, y en vísperas de nuestra gran fiesta patrimonio se convierten en el mejor ensayadero de los bailes tradicionales, entre ellos las marimondas- manifestó este adulto mayor, quien en su juventud se dedicó a la ebanistería.

Expectativa vs. Realidad
Los prejuicios que tanto se apoderan de quienes viven en el norte de la ciudad podrían hacer creer que de la 72 hacia abajo no se puede caminar confiado, sin embargo, al sumergirnos en las entrañas de este barrio insignia de la ciudad, el panorama es totalmente diferente.
Niños que sueñan con llegar a ser el Edgar Rentería de sus generaciones y anotar el home run que cambiaría sus vidas abundan en estas calles. A su vez es común ver a los adultos resguardados en las sombras de los árboles, buscando distraer sus mentes con el dominó y el ajedrez luego de una ardua jornada laboral.

La amable sonrisa de Carlos Marimón Rangel deja percibir la calidez humana del auténtico barriobajero. Detalladamente explica que es un sector muy tranquilo, en donde se puede transitar en paz por sus calles y con la ce exrteza de que, si se necesita ayuda, esta se le dará.
-El progreso del barrio es notorio y el mejoramiento en su seguridad ni se diga, esta zona es muy tranquila, no se ve eso de riñas o hechos de intolerancia. Es un privilegio haber nacido en el Barrio Abajo, aquí vivimos nuestra fiesta los 365 días del año y el sentido de pertenencia por nuestra cultura es lo que nos diferencia de otros -, expuso con orgullo este zapatero de 60 años.


El Bambinazo
Una cerveza es la mejor forma de calmar la sed en una tarde barranquillera. La más fría la venden en ‘El Bambinazo’, una colorida tienda que funciona al frente del remodelado Estadio de Béisbol Edgar Rentería.

Detrás de los antiguos mostradores, María De la Cruz Ricardo saca una cerveza vestida de novia, mientras accede a contar la historia del particular y curioso nombre de su negocio. Una oferta que nadie puede rechazar.
Todo nació hace 30 años, cuando en medio de un partido de béisbol uno de sus jugadores anotó un home run, de esos difíciles de olvidar. –No recuerdo el nombre del jugador ni los equipos que se enfrentaban, solo me acuerdo cuando la pelota golpeó el techo y uno de los clientes dijo “Nojoda cipote bambinazo”, así quedó bautizada la tienda que en ese entonces se llamaba ‘La Deportiva’ – narró entusiasmada la mujer de 61 años.
La fachada no es lo único llamativo de este local, pues al ingresar a él los distintos tonos verdes de sus paredes y mostradores cautivan a cualquiera. Un particular reloj en forma de pelota de béisbol que daba las 4:38 de la tarde adornaba las estanterías, al igual que unos desgatados afiches del desaparecido cigarrillo Piel Roja

El carnaval está presente en las paredes y murales del barrio.

Desarrollo Naranja y Corredor Cultural
En su ADN el Barrio Abajo tiene historia, cultura y tradición. Cualquiera que llegue a la capital atlanticense se debe una visita a este icónico barrio, pues es conocido como el Corredor Cultural del Caribe conformado por 13 edificaciones culturales, entre las que se destacan la Plaza de la Aduana, el edificio de la Antigua Intendencia Fluvial, el Sena de Industrias Creativas, Museo del Carnaval y la Casa del Carnaval.
Si hay algo que llena de orgullo a los habitantes de esta zona que pertenece al norte centro histórico de Barranquilla, es el poder exponerle a propios y visitantes los avances que ha tenido la ciudad y su cultura con el pasar del tiempo, pues, aunque la esencia es la misma, se ha organizado de una mejor manera.

-Barrio Abajo fue declarado Área de Desarrollo Naranja y eso permitió que las autoridades y que nosotros como comunidad, nos uniéramos y organizáramos para beneficiarnos de lo que significa este sector; y digo beneficiarnos porque la gran mayoría de nosotros vivimos del rebusque, vendiendo comida, artesanías y demás-, expuso en la terraza de su fresca y colorida vivienda Carlos Marimón Rangel.
Recorrer este lugar, significa ir más allá del Carnaval, pues en sus grandes patios aún se hacen los famosos sancochos y en las diferentes cuadras es usual encontrar a un artista o hacedor cultural.

Derroche de creatividad
Las horas pasan y con la brisa llega ese remolino de nostalgias al recordar a la vieja Barranquilla, de esa de la que tanto nos habló la novia eterna de la ciudad: Esthercita Forero. Se hacen cortas para poder disfrutar de las tantas maravillas que caracterizan y hacen único este sector.
En cada rincón de Barrio Abajo se respira arte y el urbano no es excepción, tanto así que el par vial de la carrera 50 se convierte en una galería de espacio abierto, exponiendo las mejores técnicas del grafiti en la ciudad..

El béisbol está en el ADN del barrioabajero, Un reloj en forma de pelota de béisbol decora una de sus típicas tiendas..


–“Un nombre para decirle en medio de la sonrisa, enamorados los ojos y el corazón: ¡Barranquilla!”-, con esta célebre frase de la poetisa Meira Del Mar, inmortalizada en una pared que combina el negro con tonos rosas, su gente le rinde un tributo a su legado.
Detallar cada pintura, danza, emprendimiento, deporte, riqueza gastronómica y cultural de Barrio Abajo reafirma el compromiso de todos los actores ciudadanos para salvaguardar la idiosincrasia barranquillera.

*Es estudiante de la asignatura de Crónica del programa de Comunicación Social de la Uniautonóma del Caribe.

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