20 de julio de 2024

Supremo de España debate si investiga crimen de lesa humanidad contra sindicalista en Barranquilla

Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco recibe este miércoles al hijo de Jorge Freytter, reconocido militante sindical que fue torturado y ejecutado por paramilitares en Barranquilla con complicidad de agentes policiales en 2001.

POR ANUAR SAAD

En enero de 2020, 19 años después del secuestro y terrible asesinato del profesor de la Universidad del Atlántico, Jorge Adolfo Freytter Romero, la Fiscalía General de la Nación declaró, por fin, el sensible caso como crimen de lesa humanidad y el Gobierno pidió perdón públicamente por el asesinato en el que agentes del Estado, fungieron como cómplices.

Hoy, la querella se ha trasladado a España gracias a su hijo, residente en Bilbao y nacionalizado español, quien a través de la Asociación Jorge Adolfo Freytter Romero, pide al Supremo de España que reactive la investigación para esclarecer en su totalidad el asesinato de su padre y de otros sindicalistas de la Udea en esa época. Aunque el Supremo negó la petición en primera instancia, está pendiente por el recurso de apelación que sus abogados presentaron y este miércoles la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco recibe a Jorge Enrique, el hijo de Jorge Freytter.

El cuerpo sin vida del jubilado docente, fue encontrado con evidentes señales de tortura  el 29 de agosto de 2001. Las investigaciones posteriores arrojarían que el crimen fue perpetrado por las Autodefensas Unidas de Colombia en compañía de algunos miembros del  Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (Gaula) del Ejército y la Policía Nacional.

Jorge Freytter Florián, hijo del docente asesinado, fue nominado al Premio Nacional a La Defensa de los Derechos Humanos en Colombia en 2016
 

En una crónica publicada por Esteban Tavera en el portal de la Universidad de Antioquia “Hacemos Memoria”,  su hijo, Jorge Enrique Freytter Florián, evoca el día del secuestro: “Mi papá venía de la Universidad, se bajó del bus y cuando iba caminando, a saludar a mi hermano menor, unos hombres armados lo agarraron y lo montaron a un carro”, recuerda su hijo. Luego se sabría que el vehículo en el que se lo llevaron era una camioneta Toyota Hilux que atravesó casi todo el sur de Barranquilla, desde el barrio San Isidro, en donde estaba su casa, hasta una bodega ubicada a un costado del río Magdalena, en límites entre los departamentos de Atlántico y Magdalena. “Allí lo tuvieron durante más de 24 horas aplicándole todo tipo de torturas”, reveló Jorge Enrique, quien para esa época tenía 15 años.

El 29 de agosto, la policía encontró el cuerpo del profesor Freytter con claras muestras de tortura; sin camisa, con pantalón y sin un zapato. “Cuando yo vi la foto en El Heraldo, de cómo encontraron a mi papá, sentí lo que es el terror del Estado. Fue una escena terrible ver a un hombre que era muy deportista de la manera en que lo dejaron”, confesó Jorge Enrique a Esteban Tavera.

Jorge Freytter, docente sindicalista asesinado en 2001 en Barranquilla

Las investigaciones relacionaron el asesinato del docente, con otros que tuvieron como víctimas a más funcionarios, estudiantes  y profesores de la Uniatlántico, lo que dejaba entrever que de acuerdo con el Radicado 1096 expedido por la Fiscalía 76 Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario, correspondiente al caso de secuestro del profesor Freytter, estos asesinatos fueron sistemáticos y en ellos participaron agentes del Estado que aún siguen prófugos de la justica.

FALLO DE LA FISCALÍA

En el fallo de enero de 2020, la Fiscalía declaró que “…Resulta para el despacho suficientemente demostrado que el homicidio cumple con las condiciones establecidas para ser decretado de lesa humanidad”, resolvió el fiscal 76 adscrito a la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos, que respondió así a la representante de víctimas y su petición de que el crimen fuese elevado a tal categoría. (…) El ataque sistemático o generalizado implica una repetición de actos criminales dentro de un periplo, sobre un grupo determinado al cual se le quiere destruir o devastar (exterminar) por razones políticas, religiosas, raciales y otras.

(…) En el ataque a Freytter y otros miembros de la Universidad del Atlántico hubo “una repetición de actos (falsas denuncias, persecución penal y homicidio) dentro de un periodo determinado (1997 a 2006), en contra de un grupo determinado, en este caso miembros de la Universidad que realizaban denuncias o que en general fueron opositores de la llegada de grupos de extrema derecha al alma mater”, estimó el Fiscal en su acto de decisión.

PROCESO EN ESPAÑA

Este lunes, el diario digital Público de España, destaca el caso de Freytter ante la petición de su hijo Jorge –quien está radicado en Bilbao desde 2006– a la Comisión de Derechos Humanos del país Vasco para que las investigaciones, según él detenidas en Colombia hace tiempo, continúen. Aunque se inadmitió la petición, los abogados de la Asociación, interpusieron un recurso contra este fallo.

«Vamos a pedir apoyo y acompañamiento a la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco para que las investigaciones continúen», de clara al portal Público Héctor García Barranco, quien es el responsable del área de Derechos Humanos de la Asociación Jorge Adolfo Freytter Romero (AJAFR). 

El reportaje que reseña  Público  da cuenta que el hijo de Freytter fundó en Bilbao una asociación que lleva el nombre de su padre y que reclama justicia. En un documento que resume las distintas vías abiertas para pedir el esclarecimiento de este caso, AJAFR destaca que «las investigaciones judiciales acreditan que Jorge Adolfo Freytter Romero fue víctima del accionar del Frente José Pablo Díaz, perteneciente al Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC)», que «actuaba en connivencia con miembros de la Fuerza Pública e integrantes, asimismo, del Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA) de la Policía Nacional y el Ejército Nacional de Colombia en Barranquilla». 

El representante legal de Freytter, al instar a la justicia española retomar el caso, alegó para ello que el hijo de la víctima  tiene desde 2006 a España como su lugar de residencia y, además, ya es nacional de ese país. Insiste en la querella que  la peticiónm se da debido a la notoria inactividad que ha mostrado el Estado colombiano en la última década, por lo que “consideramos que España es el país mejor  mejor posicionado para proseguir con la investigación de los hechos”. Pero el Supremo en España, no ha decidio y no hay instancia alguna que lo obligue a tomar una decisión en ese sentido.

El caso fue llevado también a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), donde se inició un proceso de «solución amistosa» en el marco de un acuerdo entre el Estado colombiano y los familiares de Freytter.

*Con información de la Fiscalía General de la Nación, el portal «Público» de España y «Hacemos memoria» de la Universidad de Antioquia

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