29 de enero de 2023

Hora en Punto

No es la noticia: es la forma de contarla

Murió la actriz italiana Gina Lollobrigida

La actriz italiana Gina Lollobrigida, una de las grandes estrellas de la historia del cine, falleció con 95 años de edad, según avanzaron los medios locales.
Lollobrigida, musa indiscutible de la cinematografía italiana, había sido ingresada recientemente en una clínica de Roma tras sufrir una fractura de fémur en septiembre pasado.

Luigina Lollobrigida nació en Subiaco (centro) el 4 de julio de 1927 en el seno de una familia acomodada que perdió su patrimonio en la Segunda Guerra Mundial y en 1947, con 20 años, se mudó a la cercana Roma, donde comenzó a estudiar Bellas Artes.

Según explica en su biografía, ella era la «privilegiada» en una familia de «refugiados» que malvivía en una adusta habitación y comía «lo poco que lograba recoger».

El trampolín al mundo del espectáculo se produjo a su llegada a la ciudad, cuando acabó en el escenario del certamen «Miss Roma», en el que quedó segunda, y posteriormente fue invitada a la final de «Miss Italia», en la que finalmente triunfó Lucía Bosé.

Poco a poco la joven logró entrar en los estudios romanos de Cinecittà, interpretando pequeños papeles, y tres años más tarde recibió una oferta del millonario productor Howard Huges por la que tomó un avión para volar a Hollywood.

Sin embargo, tardó poco en arrepentirse, al darse cuenta de que solo podría trabajar en producciones de su mecenas, y decidió regresar a Roma para iniciar una carrera que la consagraría como una de las actrices más aplaudidas en Europa.

Sus primeros éxitos llegaron a las órdenes de Luigi Zampa, con cintas como «Campane a martello» (1949). En 1952 protagonizó junto al divo francés Gérard Philipe «Fanfán La Tulipe», del realizador francés Christian-Jaque, una película premiada en Cannes y en Berlín, lo que le dio gran visibilidad en el continente.

Fue el comienzo de una trayectoria en la que, con su mirada profunda y su exuberante busto, interpretó más de 60 cintas, además de otras tantas piezas teatrales o papeles en series televisivas.

Todos los directores de los años 1950 la querían, pero fue Luigi Comencini quién la impulsó a su máximo esplendor en «Pane, amore e fantasia» (1953), con la que ganó su primer premio, el «Nastro d’Argento», gracias a un recordado papel junto a Vittorio de Sica.

En aquella época trabajó en grandes producciones internacionales, como «Beat the Devil» (1953), con Humphrey Bogart; «Trapeze» (1956), con Tony Curtis, o «Notre-Dame de Paris» (1956), junto a un Anthony Quinn jorobado.

Compartir
Compartir