30 de junio de 2022

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Entonces… ¿por quién votar?

Por ANUAR SAAD

Estas elecciones presidenciales pasarán a la historia por ser las más polarizadas, pero también, las más inciertas. Hace un año, todos aseguraban que el candidato del Pacto Histórico, Gustavo Petro, ganaría holgado en la primera vuelta.
Meses después, las distancias se redujeron y candidatos que figuraban fueron desvaneciéndose en su propia nebulosa e indecisión –caso Fajardo– y otros, empezaron a mostrarse, especialmente Fico Gutiérrez con un amplio apoyo de casi todos los sectores políticos.
A esa altura, la contienda estaba definida: Petro ya no ganaría en primera vuelta sino que disputaría la presidencia en un segundo «round» con Fico Gutiérrez. Por allá, más lejanos, empezaba a aparecer Rodfolfo Hernández, un candidato tal vez «exótico» al que pocos paraban bolas.
Sin duda la elección de fórmulas presidenciales favoreció más a unos que a otros. Si bien Francia Márquez sacó una importante votación en la consulta de su partido, analistas aseguran que uno de los errores de Petro fue nombrarla como su posible Vicepresidenta.
Los errores de Francia; su maltrato repetitivo al idioma, su desconocimiento casi total de los problemas de la nación y su verborrea incendiaria pusieron a pensar a algunos que sería un peligro que alguien con tan pobre preparación, pudiera reemplazar al presidente.
Mientras tanto, otros candidatos a punta de discursos «anticorrupción» e «independencia» de políticos tradicionales,empezaron a marcar puntos. Y no sé en qué momento esta especie de híbrido de Trump- Bolsonaro + populismo (una rara mezcolanza) empezó a dar pasos de gigante.
Las últimas semanas demuestran claramente que los electores que habían visto en la izquierda una oportunidad de cambio, están viendo en Rodolfo Hernández una alternativa, también de cambio, pero lejana de una izquierda que sigue asustando a muchos.
En ese panorama, Fico Gutiérrez, el que hasta hace unos días parecía tener asegurado su paso a la segunda vuelta, hoy sigue con esperanzas, pero también con incertidumbre. Cómo lo diría el mismo Hernández, Fico siente que le «respiran en la nuca».
Que un personaje exótico, irreverente, mal hablado, y que ha sido por su genio, protagonista de algunos escándalos, esté ahora repuntando en las encuestas, es una clara demostración que, de verdad, los electores opuestos a Petro aún no saben por quién votar.
Siempre he dicho que aunque Petro parece tener al país en la cabeza, es él mismo su peor enemigo. Su prepotencia, su ampulosa forma de expresarse, su resentimiento repetitivo que además de evidente es peligroso, y sus, en ocasiones, llamados incendiarios hacen pensar que, con él, habrá más divisiones, más odios y mucha más incertidumbre. ¿Respetará Petro, alguien quien sueña, delira y ama el poder, a la democracia colombiana? ¿Quién garantiza que, como Uribe en su ocasión, no tendrá pensado perpetuarse en el poder?
Es por eso que a pocos días de las elecciones, yo, en lo personal, aún no sé por quién votar. Lo que sí sé, es que no será por Petro. El llamado a la reconciliación, a despojarnos de los odios y a trabajar Unidos que ha hecho Fico Gutiérrez, ha motivado mis simpatías.
Cómo las ha despertado también el carácter, la independencia y la firmeza que demuestra en sus posturas Rodolfo Hernández –tal vez exagerado en sus argumentos y discusiones– pero que, a pesar de ello, tiene algo de encanto.
Respeto a los que piensen diferente. A los que voten por quien les dé la gana. El llamado que hago es que piensen en este momento histórico que vive el país. Un momento en el que elegir mal, nos llevará definitivamente al despeñadero. Quedan aún tres días para elegir bien.

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