16 de agosto de 2022

Hora en Punto

No es la noticia: es la forma de contarla

El día en que cayó el “Goliat” de las comunicaciones

Por Omar Arturo Osorio, Especial para Hora en Punto

En la actualidad, las redes sociales se han apoderado de las comunicaciones y la publicidad en gran parte del mundo, hoy todos utilizan un celular para comunicarse sea por interés personal o laboral, pero gran parte de las personas prefieren hacerlo de forma escrita y su recurso favorito es la app llamada WHATSAPP, aplicacion que como todos conocemos, nos permite enviar textos, imágenes, videos y otros tipos de archivos, hasta video llamadas para quienes lo prefieren.

El día de hoy, tal como Goliat, este gigante de las comunicaciones cayó, quedó fuera de servicio por varias horas, y se ha convertido en tendencia y ha sido objetivo de los memeros que desbordan su creatividad con chistes e imágenes graciosas haciendo énfasis en la situación.

Pero esto no es lo peor: agrava la crisis que muchas empresas, comunidades, regiones realizan su actividades comerciales con esta herramienta, apoyándose en publicidad en las app asociadas de Facebook e Instagram, lo que aumenta la expectativa entre sus usuarios.

Pero existe otro fenómeno: la dependencia. Y es que las personas nacidas del 2000 en adelante, desde muy chicos conocieron está útil herramienta que surgió en el año 2009, así como sus asociadas Facebook en 2004 e Instagram en 2012, lo que ha generado cierta dependencia en el uso de estas, por lo que hoy se escucha como muchos comentan…¿y ahora ¿que hago? ¿Cómo me comunico? ¿Y mi contenido en las redes? Lo que lleva a pensar si la crianza y educación de estos se dio en los escenarios apropiados.

No olvidemos los Youtubers, estos son los que más han llorado y sentido la caída de estás aplicaciones, su desesperación es tanta, que cuando han tenido sus cuentas suspendidas, han recurrido a sus seguidores con llanto y pidiendo acompañamiento en cadenas de oración para que se las regresen, lo que evidencia la falta de capacitación de estos personajes que, en su mayoría, no genera contenido que pueda influenciar de manera positiva en una generación muy delicada de carácter.

En resumidas cuentas, quienes disfrutamos de la infancia en los años 90, 80 y décadas anteriores, no solo pudimos vivir esa época de la mejor manera (A pesar de los pencazos), si no que logramos ser mucho más recursivos, aun encontrándonos mezclados con una generación de cristal invadida por la tecnología y que definitivamente necesitara de personas innovadoras, recursivas, que dejen de ver perdidas en las situaciones que pueden ser oportunidades.

Compartir
Compartir