20 de octubre de 2026

Capturan a ‘Juancho Kily’, propietario del inmueble donde funciona Kilymandiaro, por denuncia de presunto abuso sexual a una adolescente

La detención de Juan Álvarez Torres se produjo este martes en medio de la investigación por hechos que habrían ocurrido el pasado 2 de octubre en una oficina del inmueble ubicado en Pradomar. La familia de la joven asegura que ha entregado testimonios y material audiovisual a las autoridades.

INFORME 🔴 Hora En Punto

La investigación por la denuncia de presunto abuso sexual contra una adolescente de 16 años en el sector de Pradomar, Puerto Colombia, dio este martes 20 de octubre un nuevo paso con la captura del empresario Juan Álvarez Torres, conocido popularmente como ‘Juancho Kily’.

La detención fue reportada en su edición de este martes por EL HERALDO, que informó que el señalado era trasladado a la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Fiscalía, en el centro de Barranquilla, para continuar con el procedimiento judicial correspondiente.

El caso, que se hizo público a comienzos de octubre, ha generado una amplia controversia en redes sociales y ha motivado pronunciamientos de las autoridades departamentales, del abogado de la familia y de la administración de Kilymandiaro, el reconocido establecimiento de playa cuyo inmueble es propiedad del empresario.

La captura representa un nuevo capítulo de un proceso que comenzó con la denuncia de la adolescente y que ahora deberá avanzar en los escenarios judiciales correspondientes. La detención, por sí sola, no constituye una declaración de culpabilidad.

Los hechos denunciados

De acuerdo con la reconstrucción divulgada por EL HERALDO y las declaraciones del abogado Julio Rodríguez Del Villar, representante de la familia, los hechos habrían ocurrido el viernes 2 de octubre, cuando la adolescente terminaba una jornada de práctica de surf en las playas de Puerto Colombia.

Según el relato entregado por el abogado, la joven se retiraba del sector en compañía de otra persona cuando habría sido llamada por Álvarez Torres, quien presuntamente la tomó de la mano y la condujo hasta una oficina ubicada dentro del inmueble.

La adolescente conocía desde hacía tiempo al empresario y, según su entorno, mantenía con él una relación de confianza, al punto de llamarlo «tío».

De acuerdo con la versión de la denunciante, fue dentro de esa oficina donde se habría presentado la conducta de carácter sexual que motivó la denuncia. La joven logró salir del lugar y posteriormente informó a sus familiares sobre lo ocurrido.

El abogado de la familia señaló que la investigación cuenta con testimonios y otros elementos que podrían contribuir al esclarecimiento de los hechos. También indicó que existen videos en los que, según su interpretación, se observa al hombre conduciendo a la adolescente hacia el espacio donde presuntamente ocurrieron los hechos.

El contenido de esos registros, su contexto y su valor probatorio deberán ser evaluados por las autoridades judiciales.

La Fiscalía abrió la investigación

La denuncia trascendió públicamente durante la primera semana de octubre y llevó a la Fiscalía General de la Nación a abrir una investigación a través de la Unidad Especial de Investigación de Delitos contra Niños, Niñas y Adolescentes (UENNA).

EL HERALDO informó el 12 de octubre que el abogado Rodríguez Del Villar había confirmado la realización de entrevistas a testigos y la recopilación de videos, mensajes y otros elementos que, según indicó, fueron puestos a disposición de los investigadores.

La familia también denunció presuntas intimidaciones posteriores a la divulgación del caso. Esos señalamientos forman parte del contexto expuesto por su representante legal y requieren su propia verificación por parte de las autoridades.

Tras conocerse la denuncia, la Gobernación del Atlántico anunció la activación de una ruta interinstitucional de protección para garantizar la seguridad de la adolescente y sus familiares. En esa actuación se contempló la articulación con la Policía, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y la Fiscalía.

Kilymandiaro hizo una aclaración

En medio de la controversia, la administración de Kilymandiaro difundió un comunicado para precisar la relación entre el empresario señalado y el establecimiento comercial.

La empresa explicó que el negocio es operado por una sociedad independiente que tiene el inmueble en arrendamiento y que se encarga de la administración, la programación de eventos, el funcionamiento comercial y el personal.

En consecuencia, sostuvo que Álvarez Torres es propietario del inmueble, pero no hace parte de la sociedad que actualmente administra el establecimiento ni participa en sus actividades comerciales.

La administración agregó que, según la información que conoce, los hechos denunciados habrían ocurrido en una oficina utilizada por el propietario dentro del predio. También manifestó que no emitiría juicios sobre los acontecimientos ni sobre las eventuales responsabilidades individuales, al considerar que corresponde a las autoridades establecer lo sucedido.

La precisión busca diferenciar la propiedad del inmueble de la operación comercial de Kilymandiaro, cuya actividad pública quedó inevitablemente vinculada a la controversia por el lugar donde habrían ocurrido los hechos denunciados.

Un caso que saltó de las redes sociales a los tribunales

La denuncia se conoció inicialmente a través de publicaciones en redes sociales, donde la adolescente expuso su versión de lo ocurrido. Posteriormente, medios como EL HERALDO, Caracol Radio y Volcánicas publicaron información sobre el caso y sus antecedentes.

La circulación de imágenes y videos contribuyó a que la historia adquiriera notoriedad, mientras usuarios de distintas plataformas expresaron preocupación, indignación y exigencias de protección para la joven.

Sin embargo, la difusión de contenidos en internet también plantea un desafío: separar los señalamientos formulados por la denunciante, las interpretaciones de quienes han compartido los registros y los hechos que puedan acreditarse dentro de la investigación.

Hasta el momento, la información publicada por los medios citados se concentra en la denuncia, las actuaciones investigativas, las declaraciones del abogado de la familia y los pronunciamientos institucionales. No es posible atribuir a la totalidad de la opinión pública una posición uniforme ni presentar los comentarios en redes como prueba judicial.

La captura de este martes marca un nuevo momento en el caso. El proceso deberá determinar las circunstancias de lo ocurrido y las eventuales responsabilidades penales, con respeto por los derechos de la adolescente y por la presunción de inocencia del investigado.

Hora en Punto seguirá atento al desarrollo de las actuaciones judiciales y a los pronunciamientos oficiales sobre un caso que ha puesto en el centro del debate la protección de los menores de edad, la confianza en los entornos deportivos y recreativos y la obligación de investigar con rigor las denuncias de violencia sexual.

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