12 de abril de 2021

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Abren tumba de enfermera muerta por COVID y descubren que el cuerpo es de otra persona

El drama de los familiares de la enfermera Marilyn Pérez, muerta por covid en julio del año pasado en Barranquilla, no cesa. Es más, el drama es ahora peor al refrendarse que las certezas que tenían sobre el paradero del cuerpo de su familiar, eran ciertas: el cuerpo no aparece por ninguna parte.

Después de autorizar la exhumación de un cadáver que según los reportes debería pertenecer a la mujer, se confirmó que no era de ella.

La enfermera Marilyn Pérez falleció el 6 de julio de 2020 debido al coronavirus COVID-19 , cuando Barranquilla atravesaba por el pico más alto de la pandemia.

Eliana Pérez, hermana de la enfermera, declaró para Noticias Caracol que “Mi hermana se encontraba trabajando en el hospital 13 de Junio de Soledad, donde decimos que allá le dio el COVID. Se complicó el 5 de julio a las nueve de la noche, la tuvieron que intubar; luego, a las nueve de la mañana, recibimos la llamada de que mi hermana había fallecido”,

La familia comenzó otro drama cuando llegaron a la clínica del Prado a reclamar el cadáver de Marilyn.

“Pasaron casi dos horas y los señores de la funeraria ya estaban impacientes porque no encontraban el cuerpo de mi hermana. Hasta las cinco de la tarde que nos atendieron y nos dijeron que había habido un error al entregarlo”, afirmó la familiar.

Desde entonces comenzó una batalla jurídica que terminó en una orden de exhumación de cadáver en un cementerio de Puerto Colombia, donde se suponía que estaba el cuerpo. La diligencia se realizó, pero lo que encontraron revivió el dolor de la familia.

 “Para encontrarnos con la sorpresa de que mi hermana no está en ese lote donde afirmaba la clínica del Prado que ahí estaba. Ahí estaba un señor rotulado con el nombre de José Muñoz”, sostuvo Eliana.

Al parecer, el cadáver encontrado tampoco había sido ubicado por sus familiares, es decir, es un caso similar al de Marilyn. Ahora, los seres queridos de la enfermera, que murió de 50 años, tendrán que esperar otros cuatro meses para una nueva orden de exhumación. Dicen que no pararán hasta encontrar a la mujer y darle el último adiós.

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