29 de octubre de 2020

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Vacuna contra coronavirus: ¿a quién le llegará primero?

BBC NEWS

Los laboratorios de investigación y las compañías farmacéuticas están reescribiendo las regulaciones sobre el tiempo que lleva desarrollar, probar y fabricar una vacuna efectiva.

Se están tomando medidas sin precedentes para garantizar que la distribución de la vacuna sea mundial.

La inédita carta de 9 farmacéuticas en la que se comprometen a cumplir todas las fases de prueba de la vacuna contra el coronavirus antes de que salga al mercado
AstraZeneca y Oxford interrumpen las pruebas de su vacuna contra el coronavirus por una reacción adversa de un participante
Pero existe la preocupación de que quiénes ganarán la carrera por conseguir la inoculación serán los países más ricos, a expensas de los más vulnerables.

Entonces, ¿quién la obtendrá primero, cuánto costará y, en una crisis global, cómo nos aseguramos de que nadie se quede sin ella?
Las vacunas para combatir enfermedades infecciosas suelen tardar años en desarrollarse, probarse y administrarse. E, incluso así, su éxito no está garantizado.

Hasta la fecha, solo se ha erradicado por completo una enfermedad infecciosa humana, la viruela, y eso tomó 200 años.

El resto, desde la poliomielitis hasta el tétanos, el sarampión, las paperas y la tuberculosis, vivimos con o sin ellas gracias a las vacunas.

Hasta la fecha, solo se ha erradicado por completo una enfermedad infecciosa humana, la viruela, y eso tomó 200 años.

¿Cuán pronto podremos tener una vacuna contra el coronavirus?

Se están realizando ensayos que involucran a miles de personas para ver qué vacuna puede proteger contra la covid-19, la enfermedad respiratoria causada por el nuevo coronavirus.

Un proceso que generalmente toma de cinco a 10 años, desde la investigación hasta la entrega, se está reduciendo a meses.

Mientras tanto, la fabricación se está ampliando, y los inversores y fabricantes están arriesgando miles de millones de dólares para producir una vacuna efectiva.

Rusia dice que los ensayos de su vacuna Sputnik V han mostrado signos de una respuesta inmune en los pacientes y la vacunación masiva comenzará en octubre.

China dice que desarrolló una vacuna exitosa que está disponible para su personal militar.

Pero se han expresado preocupaciones por la velocidad a la que se han producido ambas vacunas.

Niguna de las dos está en la lista de vacunas de la Organización Mundial de la Salud que ya llegaron a la fase tres de ensayos clínicos, la etapa que implica pruebas más generalizadas en humanos.

Los científicos que desarrollan las principales candidatas esperan que su vacuna sea aprobada para fin de año, aunque la OMS ha dicho que no espera ver vacunaciones extensas contra covid-19 hasta mediados de 2021.
Hay otras 20 compañías farmacéuticas con ensayos clínicos en curso.

No todas tendrán éxito. Normalmente, solo alrededor del 10% de los ensayos de vacunas tienen éxito.

La esperanza es que el enfoque global, las nuevas alianzas y el propósito común aumenten esta vez las probabilidades.

Pero incluso si una de estas vacunas tiene éxito, es claro que habrá una escasez inicial.

Prevenir el nacionalismo de vacunas
Los gobiernos están cubriendo sus apuestas para asegurarse vacunas potenciales realizando acuerdos para millones de dosis con una variedad de candidatas antes de que ninguna de éstas haya sido certificada o aprobada oficialmente.

El gobierno del Reino Unido, por ejemplo, ha firmado acuerdos por sumas no reveladas para seis vacunas potenciales contra el coronavirus, que pueden tener éxito o no.

Estados Unidos espera obtener 300 millones de dosis para enero como parte de su programa de inversión para acelerar una vacuna exitosa.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Incluso han recomendado a los estados que se preparen para el lanzamiento de una vacuna el 1 de noviembre.

Pero no todos los países están en condiciones de hacer lo mismo.

Organizaciones como Médicos Sin Fronteras, que a menudo están en primera línea la distribución de vacunas, dicen que establecer acuerdos avanzados con compañías farmacéuticas crea «una peligrosa tendencia de nacionalismo de vacunas por parte de las naciones más ricas».

Esto, a su vez, reduce las reservas mundiales disponibles para los más vulnerables en los países más pobres.

En el pasado, el precio de las vacunas que salvan vidas ha dejado a muchos países luchando por inmunizar totalmente a los niños contra enfermedades como la meningitis, por ejemplo.

La Dra. Mariângela Simão, subdirectora general de la OMS responsable del acceso a medicamentos y productos sanitarios, dice que debemos asegurarnos de que el nacionalismo de vacunas se mantenga bajo control.

«El desafío será garantizar un acceso equitativo, que todos los países tengan acceso, no solo aquellos que pueden pagar más».

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