23 de octubre de 2020

Hora en Punto

No es la noticia: es la forma de contarla

Una vela de Marquesote y unos muebles «rabisos»

La famosa "VELA DE MARQUEZOTE" que ha dejado plasmada en sus composiciones Rafael Manjarrez . Està ubicada en el rio del mismo nombre entre los municipios de Urumita y La Jagua del Pilar en La Guajira.

En la música vallenata existen decenas de palabras en la letra de sus canciones que todos entonamos pero que, definitivamente, no sabemos qué son o qué significan. Un viaje al interior de dos de ellas.


Por Luis Oñate Gámez*

En el historial de la música siempre han existido palabras o frases de canciones que no entendemos bien y que, cuando son indescifrables, cada quien le busca un acomodo. El vallenato no ha estado excepto de esos aconteceres, por ejemplo, uno de los casos más sonados de los últimos años se dio con Simulación, un paseo de Rafael Manjarrez grabado por Diomedes Díaz y “Colacho” Mendoza.

En una de las estrofas el compositor hace una paradoja entre una intermitente caída de agua, que en invierno vista desde su pueblo natal se asemeja a una vela de cera, y su historial positivo de conquistas amorosas: “yo no he visto en verano la vela de Marquesote, pero si me entregaron amor después de mil reproches”.

Aunque este tema musical salió por primera vez al mercado hace más de 38 años, y ha sido tocado y grabado por muchas orquestas y conjuntos, hoy todavía hay quienes tararean e interpretan lo de “la vela en Marquesote” a su real saber y entender, en muchas de las letras de la canción que han sido montadas en Google a Marquesote lo cambian por azote de mar u otra frase que haga rima.


En el cancionero vallenato hay innumerables historias similares. Traje a colación el tema porque hace unos días el amigo Milton David López Araujo subió a su muro de Facebook la puya vallenata La Zoológica, interpretada por Náfer Durán y Diomedes Díaz. Comentaron que esa canción salió al mercado en un disco de 45 rpm que trajo en el respaldo el Merengue Muebles Viejos del compositor Juan Manuel Gutiérrez.

Aproveché para preguntar por una inquietud que tengo hace muchos años con respecto a una parte de la letra del citado merengue. La canción es una especie de desahogo ofensivo por un desprecio amoroso, el compositor dice que la ofende porque ella también lo ofendió, y la ofende con una palabra que después de 40 años he logrado entender.

Me enamoré de una muchacha/

que esa sí manda pretensión/

yo no veo que tenga en su casa/

a más de 4 muebles viejos/

y anda buscando un hombre de plata/

que nunca haya tomado ron.

Como ve que soy pobrecito/

no me quiere contestar bien/

ahora me llama es el negrito/

por no llamarme Juan Manuel/

y como sé que ella me ha ofendido/

ahora la voy a ofender también.

Para que tanta pretensión/

si es que tu padre es pobrecito. Solo vive tomando ron/

con tus hermanos y tú en “rabiso”.

Comentábamos en parrandas vallenatas que al parecer el compositor Juan Manuel Gutiérrez quiso hacer una ofensa burlesca diciéndole “quebradizo” al padre de la mujer que lo despreció o se trataba de alguna cantina de mala muerte llamada El Rabiso, pues en Santa Marta por la calle 30 existió un estadero llamado El Rabbit.

Inicialmente, el mismo Milton David López me sacó de la duda: “ese es un término o palabra que usan mucho los junteros, paisanos de Diomedes. Rabiso es ropa vieja, que por lo general utilizan los jornaleros para sus labores en el campo”.

El compositor Juan Manuel Gutiérrez contó la historia de la canción y corroboró lo dicho por Milton David: “en la junta para ofendernos, cuando pelábamos con alguien le decíamos, tú que vas a hablar si tú eres un rabisú o sea ropa andrajosa o remendada”.
-Estuve enamorado de ella y ella después se fue a estudiar a San Juan y cambio de estrato, ya no me decía Juan Manuel sino el negrito. Yo no tenía nada, pero ella tampoco, y su padre y hermanos se la pasaban tomando “chirrinchi”.

-De ahí nació la canción. Eso fue en 1974 y me trajo algunos problemas en la Junta porque la canción gustó. Hubo mujeres que me reclamaban porque sus enamorados o compañeros cuando estaban de pelea les cantaban la canción. Aunque en un principio no dije a quién se la había sacado.

-Ella, la musa de la canción, se metió luego a vivir con un marimbero, se le cumplieron unos objetivos, pero después se separó y volvió a quedar limpia y sin hijos. Por ahí anda, todavía le maman gallo con la canción.
Este merengue de Juan Manuel Gutiérrez es un clásico en el cancionero de las parrandas vallenatas. La primera grabación del tema la hizo Diomedes Díaz con Náfer Durán en 1976 y 3 años más tarde lo grabaron Elías Rosado con Juancho Rois.

*El texto que se reproduce en esta nota, autoría del periodista Luis Oñate Gámez, quien además es un estudioso de la historia de la música vallenata, fue tomado de un estado ( que realmente es una crónica) que él compartió a través de Facebook.

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