26 de noviembre de 2020

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Selección Colombia: No apareció ni el sol, ni James ni el buen fútbol: goleada para olvidar

Una selección sin juego, sin creación, sin espíritu, cayó sin pena ni gloria tres goles por cero ante la escuadra uruguaya, que jamás había ganado en el Metropolitano.

Poe ANUAR SAAD

Todo equipo puede perder. Nadie está libre de ello. En fútbol se gana, se pierde o se empata. Puedes perder 1 a 0, o perder 3, 4 o 5 a cero. El problema no es perder. Ya lo dijimos, está en las posibilidades; el problema es perder dejando la imagen de ser no una selección en crecimiento, sino un equipo sin ritmo; sin creación; sin marca; sin juego de equipo; sin entrega y, por supuesto, sin fútbol.

El partido que acabo de ver de Colombia ante Uruguay, el mismo que vieron millones de colombianos, trae recuerdos. Recuerdos que me llevan a rememorar que cuando se perdía tres a cero ante Uruguay, salíamos conformes, porque podía ser peor. Lo demostrado por Colombia hoy, 13 de noviembre de 2020, es la peor demostración de futbol de la selección nacional en los últimos 35 años. Y repito: no por el resultado. Es por el futbol paupérrimo que demostraron.

Iba el minuto tres y un amigo, con quien veía el partido alcanzó a comentar: -Qué horrible juega Colombia-

-No te preocupes- dije yo optimista. Son los minutos de reconocimiento.-

Pero el partido avanzaba, y de fútbol, nada de nada.

Uruguay se sentó en la cancha, hizo lo que quiso y muy pronto puso el marcador a su favor tras una falla garrafal del equipo colombiano que pierde una pelota intentando salir. Alcancé a pensar que ahora sí despertaríamos, pero no fue así. Alguien alcanzó a preguntar que si James estaba jugando y un amigo despistado aseguró que no. Dudé por un momento porque, en realidad, no lo había visto por ningún lado.

Uruguay hizo fiesta. Llegó una, dos, tres veces y Colombia parecía un insignificante equipo visitante que ni proponía nada. Jugó tan mal como jugó en Chile, solo que allá la fortuna le sonrió y el resultado acalló las críticas. Pero que quede claro: allá tampoco hubo buen fútbol.

Devolvamos el casete, y preguntémonos sin pasión nacional cual ha sido el gran partido de Queiroz. No recuerdo ninguno memorable. Cumplió la tarea en la mayoría, pero sin nada que nos haga olvidar a Pékerman. La selección Colombia de hoy carece de identidad. Del fuego que la identificaba. Del chispazo que la hacía distinta y hoy es una triste sombra de lo que fue,

En 95 minutos de juego Colombia tuvo una sola oportunidad de gol, y no muy clara. No es justo descalificar a los delanteros,, porque no hubo quien creara. El experimento de bajar a cuadrado a ser marcador de punta, no funcionó y perdimos la explosión que él nos tenía acostumbrado. Luis Díaz Demostró que tiene la picardía, el atrevimiento y las ganas, que los otros ya no muestran. El fútbol es de verdades, no de creer lo que queremos y no lo que es. Mina está en su peor momento, por eso no es titular en el Everton. Desubicado, lento, y además, haciéndose expulsar.

Ahora, que paradoja, nos toca con Ecuador, equipo que goleó a Uruguay. Ojalá que la lógica no funcione y que los dioses iluminen a la selección para que recupere la memoria y su grandeza, porque con lo que demostró hoy en un Metropolitano sin sol, en un partido en que James dejó claro porque jamás jugó en el Real de Zidane, y por qué seguimos extrañando lo que Pékerman nos hizo ganar, no vamos a llegar a ninguna parte.

Las opciones son pocas. En realidad se reducen a una sola: ganar o ganar en Ecuador para ver si, con los otros resultados, podemos volver al grupo de los clasificados. Pero así como jugó hoy, parecería una misión imposible.

Este partido, como usted lo ha notado amigo lector, no amerita un análisis técnico – táctico. ¿Para qué? lo visto por todos, ya ha sido suficientemente explicativo.

Señor Queiroz; a recomponer la casa. No es el hecho de perder. Es hacerlo sin grandeza, sin jerarquía, sin ganas, sin estrategia, sin jugar a nada. Y ahí, como usted ya lo supone, el técnico es es el primer culpable.

Queremos no perder la fe y pensar que lo de hoy ante Uruguay fue un tropiezo. Una pesadilla de la que, deseamos, despertaremos el martes cuando el futbol al que Colombia nos tiene acostumbrado reaparezca y podamos sumar los tres puntos que necesitamos.

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