5 de diciembre de 2020

Hora en Punto

No es la noticia: es la forma de contarla

Secuestró a su amigo de infancia para cobrar $100 millones y al final lo mató

Las terribles noticias de delincuencia común son tan sorprendentes en Colombia que cada día una, supera a la otra. Esta vez es el macabro hecho cometido contra de Nicolás Ayala, un joven de 20 años, que fue secuestrado y asesinado por sus captores tras no pagarse la liberación que le exigían a la familia. Lo espeluznante de esta historia es que el confeso asesino fue amigo de infancia de la víctima.

Ricaurte Cala Ayala, tío de la víctima. dijo que “Uno no se explica, yo quisiera tener esa explicación por qué mi angelito si lo único que hemos hecho en la vida es trabajar”.

La familia Ayala no logra entender cómo el hampa segó la vida del joven Nicolás, un dedicado estudiante de mecánica y quien trabajaba para ayudar económicamente a sus papás Él se ganaba entre 20.000 y 30.000 pesos al día,le gustaba trabajar y por eso ese día se desapareció, trabajando estaba mi chino, dijo el familiar.

Nicolás Ayala fue secuestrado el 18 de agosto de este año en la zona céntrica de Lebrija, Santander. La negociación para su liberación se pactó, inicialmente, en más de 100 millones de pesos.

“Se solicitó una suma de dinero para su rescate de 120 millones de pesos y que luego a través de negociaciones se llegó a cortar por la suma de 80 millones de pesos, pero se perdió comunicación después de finales de agosto con los secuestradores”, informó Oliden Riaño, director de la Fiscalía en Santander, según informó BLU Radio.

Los secuestradores finalmente le quitaron la vida a Nicolás y lo enterraron en una fosa común, pero lo estremecedor es que su verdugo es un amigo de infancia, con quien compartió el mismo techo. Fueron inquilinos de mi hermana desde niñito, durante 14 años vivieron ahí, entonces Nicolás convivió parte de su niñez con él, hoy secuestrador y asesino de él, señaló el tío de la víctima.

Según las autoridades, por tener cercanía con la familia, este asesino y otro cómplice planearon y ejecutaron el secuestro extorsivo. Durante semanas, el Gaula de la Policía los siguió hasta dar con su captura.

“Una vez realizada las diligencias de hallamiento y captura por parte del Gaula Santander y presentados en interrogatorio, una de esas personas (el amigo) decidió indicar el sitio donde estaba enterrado el cuerpo”, señaló el general Luis García, comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga.

Su familia pide que los responsables paguen por el secuestro y asesinato.

“Nosotros habíamos visto muchos secuestros en la televisión, pero vivirlo es algo cruel que no se le desea nadie, por eso mi clamor es justicia yo quiero justicia”, dijo el tío de Nicolás.

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