19 de enero de 2021

Hora en Punto

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La canción vallenata que nació de una pena en un día como hoy: “Diez de enero”

Por LUIS OÑATE GÁMEZ, Especial para Hora en Punto

Uno de los grandes encantos de las composiciones de la música vallenata –especialmente aquellas que llamamos comúnmente como “vallenatos viejos”, es la belleza de sus letras. Ellas son capaces de crear reminiscencias por el terruño; cantarle a las costumbres; recrear la belleza de la mujer; agradecer el amor que es correspondido y, también, llorar por aquella que se fue.

Precisamente, una de esas composiciones inmortales que habla de un “amor que se fue” es “Diez de enero” de la autoría de Isaac Carrillo y que ha sido interpretada por distintas orquestas y conjuntos vallenatos.

“El 10 de enero se fue no sé pa dónde/

pero que triste se ve llorar a un hombre/

que una mujer lo dejó sin alegría…/

Le pediré al presidente de Venezuela/

que te persigan allá por donde vayas/

que no te deje cruzar por la frontera/

porque mi vida sin ti no vale nada…”

Así describió Isaac Carrillo la pena que le produjo un desamor que se fue, precisamente un día como hoy: 10 de enero de hace ya más de cuatro décadas.

En los años 60, 70 y parte de los 80 el sueño de muchos colombianos pobres de la provincia era cumplir la mayoría de edad para irse a trabajar a Venezuela, quizás la aventura y salida más fácil para amortiguar las necesidades y penurias.

Isaac Carrillo, compositor vallenato

La gran mayoría de esos emigrantes eran mujeres; madres cabeza de hogar, solteras y hasta casadas cuyas necesidades las obligaban a partir. Para ese entonces las trochas ya eran famosas porque buena parte de quienes se iban hacia el vecino país lo hacían de manera clandestina de día, noche o madrugada.

Algunas de esas historias de vida, amor y desazón quedaron para siempre inmortalizadas en varias crónicas musicales vallenatas y Diez de enero es una de ellas, grabada por varias orquestas y conjuntos, pero las versiones que más han pegado han sido las de Alfredo Gutiérrez y la de Los Zuleta. Hay muchas, por ejemplo, Penas de mi tierra de Máximo Movil, grabada por Jorge Oñate y Colacho Mendoza y La Suegra mía de Enrique Díaz, para enumerar otras dos.  

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