24 de noviembre de 2020

Hora en Punto

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Elecciones en Estados Unidos: los peligros de una “victoria pírrica”

Por Carlos A. Sourdis Pinedo, Especial para HORA EN PUNTO

Pirro, Rey de Épiro y en dos ocasiones de Macedonia, fue uno de los enemigos más grandes que tuviera jamás la República Romana. Se dice que tras cierta victoria contra la fuerzas romanas, cuando al final del combate se enteró de la cifra de muertos entre sus propios soldados, pronunció unas famosas palabras que, traducidas al costeñol, serían: “Nojoda, otra victoria como esta y estamos jodidos”.

De ahí viene lo de “victoria pírrica”.

Un sabor parecido queda luego de la victoria del aspirante al cargo de presidente Joe Biden sobre el presidente en funciones, Donald Trump.

Es decir, ¿cómo es posible que después de haber visto cuatro años en acción a uno de los mayores mentirosos y divisivos presidentes que hayan existido sobre la faz de la tierra, misógino, racista, brutal, corrupto, ignorante y, por si fuera poco, responsable indirecto de más de 250.000 muertes por el absurdo manejo de la pandemia del coronavirus, y quien para efectos prácticos dejó huérfanos a unos 500 niños debido a sus brutales políticas de migración, cómo es posible, repetimos, que no haya sido derrotado por una barrida sin precedentes y pasado a la historia como el peor presidente en la Historia de los Estados Unidos?

Nada de esto, que era lo que muchos esperaban, ha sucedido. Por el contrario. Ahí sigue, como gato bocabajo, lanzando a diestra y siniestra infundadas acusaciones según las cuales él es el indisputable ganador de las elecciones presidenciales.

Qué decepción para aquellos que esperaban que verle marchándose con el rabo entre las piernas, víctima del escarnio más profundo, y que este escarnio se manifestara sobre todo en las cifras, en el rechazo numérico.

Porque ha sido necesario esperar hasta el último momento para declarar tímidamente como ganador a Joe Biden (algo que a la hora de redactar esta nota no ha sucedido oficialmente).

No es halagador el panorama que le espera a Biden. El fantasma de Trump, en vez de haber sido definitivamente exorcizado de la Casa Blanca y de la misma política estadounidense para el resto de la historia, seguirá recorriendo los pasillos de la sede del poder, alimentando teorías paranoicas, interfiriendo con sus decisiones de gobierno y con sus intenciones de echar reversa en todas las absurdas y hasta criminales decisiones políticas, ambientales, internacionales, sociales puestas en marcha por Donald Trump.

Uno de los mejores resúmenes de esta situación ha sido expresada, hasta donde he podido leer, por uno de los participantes de un foro demócrata online (Democratic Underground) por el usuario que se identifica como ‘TygrBright’, de cuyo texto reproducimos un fragmento:

“Cuando la opción es entre una amenaza existencial claramente demostrada y procedente de un agente moralmente quebrado, viciosamente corrupto e ideológicamente incompetente y ‘Algo Más’, la gente que tiene interés por el futuro, por sus comunidades, por sus nietos, por su nación, elegirá siempre ‘Algo Más’. Los seres responsables, moralmente involucrados, morales y éticos elegirán ‘Algo Más’ así esto sea el fallido Partido Democrata. Y especialmente si el representante de ese partido ha hecho una convincente defensa de sí mismo como un ser humano decente, ético y competente, deseoso de gobernar bajo principios de igualdad donde todos podamos ser escuchados, equilibrando los intereses competitivos con compasión y restaurando la habilidad de la Rama Executiva para promocionar el bienestar de los sectores de población más vulnerables de América.

Claramente, la América en la que yo creía vivir, en donde una substancial mayoría de votantes y de personas se interesan por el futuro de sus comunidades  y de sus nietos, de su nación, era una ilusión. La América de la que creí formar parte, en donde prima una mayoría responsable, moral y ética de seres humanos compasivos, era un espejismo y yo sufría una alucinación”.

Y según nos lo recuerda el influyente The Guardian, no hay que olvidar tres inconvenientes verdades: Trump continúa siendo la cabeza del Estado más poderoso del mundo hasta el 20 de enero. 70 millones de estadounidenses votaron por él, de los cuales una buena parte son bastante susceptibles a sus mentiras y, por último unos 17 millones de armas han sido adquiridas hasta ahora este año (la mayor cantidad de armas en un periodo semejante). Especialmente entre los seguidores de Trump, pero los votantes del partido demócrata no se quedan atrás.

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